LA CRISIS FINANCIERA DE ESTADOS UNIDOS Y EL CRECIMIENTO DE MÉXICO EN 2008

Eduardo Loría*
Centro de Modelística y Pronósticos Económicos
Facultad de Economía, UNAM
eduardol@servidor.unam.mx
25 de Enero de 2008

Desde fines del año anterior han cundido malas noticias sobre el desempeño financiero y bursátil de la economía de Estados Unidos y cada vez son más los analistas económicos que advierten que la economía mundial se precipita a una crisis de proporciones no vistas desde hace 60 años. En esta línea han sido los comentarios que en Davos, Suiza, pronunció el financiero y especulador George Soros.

De igual manera, la Reserva Federal de EU ha reaccionado poco antes reduciendo en proporciones no vistas las tasas de interés y el Congreso de ese país ha propuesto un plan fiscal sin precedente en alrededor de 150 mil millones de dólares para evitar la caída del consumo familiar y con ello de la demanda total (consumo e inversión privados).

Al respecto, mucho se especula sobre las altas posibilidades de que la economía de Estados Unidos entre en una seria recesión este año y que sus consecuencias sobre la economía mexicana serán necesariamente desastrosas.

Sin embargo, esta apreciación es propia del sentido común y de los temores que encuentran respaldo en algunos episodios de nuestra historia económica. Si tratamos de operativizar el mecanismo de transmisión de esos temores, sería de la manera siguiente: a) la crisis financiera estadounidense provocaría un efecto de contagio magnificado por la salida de capitales de nuestro país, b) caída de las exportaciones y, finalmente, c) una mega devaluación, de proporciones parecidas a las de 1995-1996. Sin embargo, las condiciones actuales de la economía mexicana son totalmente distintas, no sólo por que las principales balanzas se muestran en equilibrio,** sino porque también hay amplios márgenes de actuación de la política económica que no existían entonces.

A partir de cálculos que hemos realizado en el Cempe (25 de Enero de 2008), basados en la versión anual y trimestral del modelo Eudoxio,*** consideramos que hasta ahora no existen signos claros, primero de que Estados Unidos esté entrando en recesión y segundo, que la economía mexicana presente características de debilidad macroeconómica que hagan pensar que esa sensación es una alta probabilidad.

Los datos disponibles hasta ahora hablan de una reducción del crecimiento, principalmente manifestada por el dinamismo de las ventas al menudeo en la pasada temporada de fin de año y un empeoramiento de las expectativas de los agentes económicos.

Sin embargo, los datos disponibles de crecimiento de esa economía del tercer semestre tanto del producto total, como del industrial, son francamente altos: 5 y 2%, respectivamente.

De acuerdo con estimaciones econométricas del modelo Eudoxio, por cada punto porcentual que se reduzca el crecimiento industrial de ese país, nuestro crecimiento agregado aproximadamente se reduciría en un cuarto de punto. Esto significa que la relación no es de uno a uno, sino de 1 a 0.25. También este modelo reporta que la demanda interna contribuye con 0.67% y la oferta monetaria con 0.02% como factores del crecimiento nacional. Por tanto, existen amplios grados de maniobra para que con políticas monetaria y fiscal adecuadas, es decir anti cíclicas, absorbamos las perturbaciones externas.

De esta suerte, si el crecimiento industrial de Estados Unidos fuera de 1, en lugar del 2% pronosticado originalmente, nuestra economía crecería en 2.6% contra el 3.2% como se pronosticaba hasta poco antes de la irrupción de la crisis financiera a fines de 2007.

Pero en el hipotético caso de que la industria de Estados Unidos no creciera o que incluso decreciera ligeramente, nuestro producto interno bruto se vería muy seriamente presionado hacia un crecimiento nulo, a menos que el gobierno mexicano y, sobre todo, el Banco de México actuaran con rapidez a través de las siguientes medidas.

  1. Depreciación cambiaria de alrededor de 6-7% promedio en el año, con lo que el tipo de cambio pasaría de $11 por dólar a cerca de $11.8. Ello le daría un empuje a la competitividad económica al país y por vía del turismo se compensaría el efecto negativo proveniente de la crisis financiera estadounidense. Sin embargo, sería muy probable que ante un mal resultado macroeconómico de Estados Unidos, el tipo de cambio diera un brinco importante al final del primer trimestre que lo acercaría a $12, y ante la mejoría que tiene que mostrar el entorno de ese país ante las medidas recientemente anunciadas, se corregiría para los siguientes trimestres.
  2. Evitar al máximo la elevación de tasas de interés; más bien, por el contrario, tendrían que reducirse en 1 ó 2 puntos, para reducir el amplio margen que actualmente prevalece entre Cetes y los Bonos del Tesoro y con ello evitar que se acumulen más reservas internacionales en poder del Banco Central. Esta sería una medida altamente recomendable para esterilizar el efecto de la eventual recesión industrial de Estados Unidos.
  3. El paquete fiscal actual plantea elevar el gasto en infraestructura y construcción, lo que en sí mismo representa una medida contra cíclica que además tiene efectos expansivos sobre el empleo y la oferta productiva.
  4. El avance en las reformas estructurales y el combate al crimen organizado le darán mayor consistencia al entorno económico nacional lo que será un factor importante de atracción de inversión extranjera y de inversión doméstica productiva.
  5. Es necesario acelerar la diversificación comercial, principalmente de nuestras exportaciones hacia el este asiático, que es la zona del mundo que más crece desde hace más de una década.
  6. De igual modo, es necesario comenzar a cambiar de denominación las reservas internacionales; es decir, no obstante que es necesario que se reduzcan los niveles record que se han alcanzado, además cambien hacia euros, que es una moneda muy dura y estable. Con ello se reduce el costo de mantener las reservas internacionales en dólares.  

CUADRO 1
MEXICO: PRONOSTICO TRIMESTRAL PARA DOS ESCENARIOS

  Optimista   Pesimista
Trimestres 2008 Valor* D%**   Valor* D%**
I 1923063.41 4.45   1885832.64 2.49
II 1952439.16 2.53   1864754.56 -2.06
III 1896650.51 1.39   1787878.00 -4.52
IV 2039632.09 2.51   1950468.19 -1.96
* Valor del PIB en pesos reales de 1993.** Crecimiento porcentual anualizado



*Coordinador del Cempe. Agradezco el apoyo técnico de Jorge Ramírez. La responsabilidad de lo que aquí se expresa en totalmente personal.
**Esto no quiere decir que no aceptemos el fuerte empeoramiento que sufrieron las balanzas comercial y de cuenta corriente en 2007.
***Véase www.eduardoloria.name

Eduardo Loría 

Desde la segunda reunión trimestral (abril pasado) señalamos sobre los riesgos que la crisis en el sector hipotecario de Estados Unidos (EUA) tendría a nivel internacional y en México. Hasta el momento, si bien no ha habido un efecto de contagio financiero, esta crisis se ha manifestado en los empleos de los mexicanos que trabajan en el sector de la construcción en Estados Unidos, lo que afectó en la primera mitad del año el envío de remesas.

Asimismo, entre otros temas relevantes que afectan el escenario mundial y de la economía mexicana se encuentran:

  • La fuerte depreciación del dólar respecto a las principales monedas fuertes, que está comenzando a corregir el déficit de cuenta corriente de Estados Unidos en detrimento de la economía europea.
  • La elevación a niveles de récord histórico de los precios del petróleo.
  • La desaceleración de la producción industrial de Estados Unidos, generada por la desindustrialización que se deriva del proceso de relocalización industrial y de la invasión de productos asiáticos, ha hecho que el índice sobre la actividad fabril del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM por sus siglas en inglés) cayera por quinto mes consecutivo al ubicarse en 50.8 puntos, mientras que en octubre fue de 50.9 puntos.
  • Hay fuertes presiones sobre los precios en todas las economías del mundo, derivadas de la elevación de varios commodities, particularmente granos básicos y del índice de metales. Estas perturbaciones se deben al alto crecimiento mundial y de Asia de los años pasados.

Todos estos factores han debilitado el crecimiento económico mundial y amenazan el de los próximos años.

Texto completo:
http://www.economia.unam.mx/cempe/cempe_Diciembre_2007[1].pdf

El propósito del CEMPE es atender las necesidades de asesoría, servicios de consultoría y elaboración de modelos econométricos para empresas e intituciones públicas, privadas y sociales que precisen de información fiable para la toma de decisiones con implicaciones socioeconómicas a mediano y largo plazos.